22.680 denuncias en un año: lo que los números dicen

|Catalina Tapia

A comienzos de 2026, la Superintendencia de Educación publicó su informe de denuncias ciudadanas del período 2022-2025. Es el tipo de documento que suele circular entre especialistas sin llegar a los equipos que más necesitan leerlo. Por eso vale la pena detenerse en lo que revela — y en lo que implica para el día a día de los establecimientos.

La cifra más visible es la más conocida: 22.680 denuncias durante 2025, un 18,7% más que el año anterior. Pero el dato que realmente merece atención es otro: tres de cada cuatro denuncias corresponden a convivencia escolar. No a infraestructura, no a gestión administrativa — a lo que ocurre entre personas dentro de los establecimientos.

Un aumento que no se explica solo con más conflictos

Lo primero que el propio informe aclara — y que nos parece importante subrayar — es que este aumento no significa necesariamente que los colegios chilenos sean más violentos que antes. También refleja algo positivo: las comunidades educativas conocen mejor sus derechos y saben cómo ejercerlos. Las denuncias por discriminación, por ejemplo, crecieron un 40% en un solo año y acumulan un alza de 135% desde 2022.

Eso es una señal de madurez institucional. Pero también es una exigencia mayor para los establecimientos, que deben estar preparados para responder a una ciudadanía más informada y más dispuesta a denunciar.

Lo que preocupa dentro de los números

Dicho lo anterior, hay tendencias dentro del informe que no pueden leerse sólo como mayor conciencia ciudadana. El maltrato a estudiantes sigue siendo la categoría más frecuente con más de 9.000 casos. Las denuncias por maltrato a adultos de la comunidad educativa — docentes, asistentes, funcionarios — crecieron un 33%. Y las asociadas a medidas disciplinarias aumentaron casi un 23%.

Desde nuestra perspectiva, estos números confirman algo que venimos observando: los conflictos dentro de los establecimientos son cada vez más complejos, más visibles y más exigentes en términos de gestión. Y los equipos que no tienen claridad sobre los protocolos, los plazos y las responsabilidades normativas quedan expuestos.

Un cambio de enfoque institucional que vale destacar

El informe también da cuenta de un giro relevante en la postura de la Superintendencia: además de fiscalizar y sancionar, el organismo está impulsando la mediación y la conciliación como herramientas preventivas. Es un enfoque que en Entre Aulas compartimos — porque la convivencia escolar no se construye sólo desde la amenaza de sanción, sino desde comunidades que entienden sus derechos, sus deberes y sus herramientas para resolver conflictos.

Esa comprensión no surge espontáneamente. Se construye con formación.

¿Tu establecimiento cuenta con protocolos actualizados para gestionar colaborativamente los conflictos? En Entre Aulas podemos acompañarte. Contáctanos.